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miércoles, 6 de octubre de 2010

Otro punto de vista

NECESITAR. Frecuentemente decimos que necesitamos cosas. Necesitamos tener, hacer, comprar, ser ésto y lo otro. La conciencia de necesitar puede ser generadora de motivaciones, acciones, cambios y crecimientos. También es una perspectiva que mira hacia lo que no hay. Es la que la sociedad nos invita a practicar. Es la que muchas veces usamos sin pensar, suponiendo que es la única. Como si  focalizar en lo que se necesita fuera la forma predeterminada de vivir.

Pero formas de encarar la vida hay muchas, y no es indispensable hacerlo siempre de la misma manera. Cambiar de perspectiva nos aporta, como mínimo, una experiencia nueva. Por ejemplo se puede experimentar mirar hacia lo que hay. Tomar conciencia de lo que tenemos, lo que compramos, lo que hacemos, lo que somos. Podemos cambiar la pregunta y considerar ¿Qué NO necesito?

Saber qué es lo que uno no necesita ayuda a limpiar no sólo el armario de los zapatos sino las actividades frenéticas, los amigos falsos, las preocupaciones que no son tales, las ansiedades, los malos recuerdos y mucho más. Puede servir para deshacernos de cosas materiales, ahorrar dinero comprando menos, tener más tiempo libre, etc. O incluso puede relajarnos la idea de que algunas de las cosas que hoy son parte de nuestra vida podrían dejar de serlo y no pasaría nada porque en realidad no las necesitamos. 

¿Qué NO necesitas de lo que tienes?
¿Qué NO necesitas de lo que compras?
¿Qué NO necesitas de lo que haces?
¿Qué NO necesitas de lo que hay ahora en tu vida?
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lunes, 20 de septiembre de 2010

El sutil encanto de la soledad

En la sociedad actual la soledad disfrutada tiene poco rating. Vivimos en un mundo donde quienes tenemos posibilidades de acceso a la tecnología y el consumo estamos en contacto con otros casi permanentemente. Nos juntamos con más gente ya sea de forma presencial o por teléfono o por chats o por la via unidireccional de la televisión o la radio. La soledad parece haber tomado el rol de un hueco oscuro y peligroso que hay que evitar.  Cuando no nos vigilan las cámaras del metro nos envían SMS publicitarios que no hemos pedido. Cuando no conversamos con alguien nos instalamos horas frente a la pantalla plana. Sin embargo muchas veces en esa red ficticia estamos solos, pero en una soledad que intentamos esquivar con cuanto medio de comunicación tengamos a mano. Como si le tuvieramos miedo. Como si estar sólo fuera un estigma. No por nada muchos compiten para ver quién tiene más amigos en facebook. 

Sin embargo podemos atrevernos a mirar la soledad con buenos ojos. Un momento de soledad honesta es una posibilidad de encontrarnos con nosotros mismos. A solas podemos asomarnos a ver qué pensamos realmente, qué deseamos o cómo somos. A solas podemos crear desde nuestro interior. A solas empezamos a separar nuestra voz de influencias ajenas. A solas podemos separar lo impotante de lo que no lo es.

Tomarse unos minutos al día para estar con uno mismo y nadie más ni nada más (no encender la tele, no aprovechar para llamar a alguien). Sólo unos minutos y ver qué encanto sutil encontramos en nuestra soledad personal. Es un hábito que vale la pena experimentar.

¿Cómo te llevas con la soledad?
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lunes, 30 de agosto de 2010

Etiquetas o Post - It

Cuando conocemos a alguien solemos hacernos una primera impresión de la persona y colocarle una etiqueta. Después, a medida que pasa el tiempo le agregamos otras. También nos auto-etiquetamos. Pero con el tiempo, en algunos aspectos, la gente cambia (o al menos, algunas personas cambian). La costumbre nos hace seguir leyendo la etiqueta que hemos puesto hace tiempo. Cuantas veces tenemos catalogada a una persona y ni nos molestamos en observar qué encontramos ahora, cómo la vemos después de que ha pasado mucho tiempo desde esa primera impresión. 

A veces no es que la persona cambie sino que nosostras cambiamos nuestra forma de mirar, nuestra manera de acercarnos y conocer. Al cambiar nuestros valores puede cambiar nuestra valoración de las personas. Puede que en algunos casos nos venga bien desetiquetar, y volver a ver qué nos encontramos en ese ser humano que etiquetamos tiempo atrás. Por eso propongo recurrir a los Post-it. Esos cuadraditos de papel de poner y sacar que no se adhieren tan fuerte como una etiqueta nos permiten volver a juzgar una primera impresión. Porque tal vez el juicio que hicimos de alguien con la primer sensación ya no nos sirva para relacionarnos con esa persona ahora (o para dejar de relacionarnos).

¿Etiquetas a las personas? ¿Cambias esas etiquetas alguna vez?
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lunes, 2 de agosto de 2010

Los deseos en el tiempo

Quiero lograr esto, y hacer eso, y tener aquello otro. Quiero. Quiero. Quiero.

Hoy te propongo cambiar la dirección del quiero. El quiero se mueve del presente hacia el futuro. La invitación es tomarse un momento para pensar el quiero desde el antes al hoy. 

Explico la idea: Consiste en observar qué cosas que hace un tiempo fueron quiero son parte de mi presente, hoy. A menudo nos centramos en el deseo dirigido al futuro y cuando el futuro llega no tomamos conciencia de los deseos que han llegado. Por eso esta propuesta: 

Quería esto, y hoy es parte de mi vida. 
Quería hacer eso y lo hice. 
Quería tener aquello otro, y lo tengo, o lo tuve durante un tiempo.

¿Eres conciente de todos los quiero de ayer que hoy eres, haces o tienes? 
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lunes, 5 de julio de 2010

¿Cómo te presentas?

Si alguien te pidiese que te presentaras ¿Cómo lo harías? 
Un ejercicio que a veces planteo es escribir una presentación de uno mismo.

Si quieres hacerlo, escribe ahora tu presentación y  sigue leyendo cuando la hayas terminado.

Luego propongo leerla considerando las siguientes observaciones:
  • Qué datos personales hemos incluído (nombre, apellido, edad, etc )
  • Si hemos mencionado la ocupación o profesión
  • Si damos información sobre cosas que nos gustan o que no nos gustan
  • Si referimos vínculos de parentezco (ejemplos: hija de tal y tal, casada, con dos hijos, cuatro hermanos)
  • Qué verbos hemos utilizado (si es que hemos utilizado alguno)
  • Pensar qué partes de lo escrito se refieren a cómo sentimos que somos y qué partes tiene que ver con cómo queremos que otros crean que somos.
  • ¿Hemos hecho alguna referencia a emociones?
  • ¿Es una presentación de nosotros ahora o incluye información de varias etapas de nuestra vida?
Por supuesto una presentación para una situación real siempre se adaptará a las expectativas de las circunstancias. Este es simplemente un interesante ejercicio de autoconocimiento y observación que  utilizamos en algunos talleres de azul lunar. Su finalidad es permitirnos notar qué nos pareció relevante mencionar y qué no. Generalmente al presentarnos nos referimos a aspectos que queremos que los demás nos atribuyan o que suponemos que el interlocutor desea saber y dejamos de lado aquello que sentimos que realmente somos.

¿Qué crees, nos presentamos o hacemos una representación de nosotros mismos adaptada lo que el otro espera?
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lunes, 14 de junio de 2010

A las mujeres no les gusta el fútbol

A las mujeres no les gusta el fútbol.  Hoy hablamos de los tópicos, las frases hechas, los conceptos que se dan por obvios como si fueran la ley de gravedad. Vivimos rodeadas de ellos sin cuestionarlos casi nunca. 
Pero... ¿alguna vez nos hemos preguntado si para nosotras es así? ¿O lo hemos incorporado como cierto a base de escucharlo una y otra vez?  
Hay suposiciones que son sostenidas por buena parte de la sociedad, y otras de creación propia ( No tengo mano para la cocina, Soy una persona solidaria, Mi lugar favorito de vacaciones es la playa, El color azul no me favorece...). Vamos con ellos por la vida. Pero podemos cuestionarlos, pensar si se nos aplican o no. 

Te propongo un ejercicio:

Piensa un tópico general acerca de las mujeres, el primero que se te ocurra. Respira. Exhala lentamente. Ahora pregúntate si en tu caso es cierto. Si habla de tí. Si te representa tal cual eres, o en algunos casos sí pero en otros no. (Por ejemplo retomando el tópico del título: Tal vez te guste el fútbol, tal vez no. O antes no te interesaba y ahora te encanta. Puede que a una mujer le sea indiferente, otra lo deteste, y a una tercera le emocione).

Ahora piensa algo que dicen de tí en tu familia. ¿Cuál es tu opinión? ¿Sigue siendo así, alguna vez lo fue?

Y para terminar puedes hacer lo mismo con una cualidad que tú misma piensas o dices de tí. ¿Realmente crees que es así? ¿Es una idea propia o siempre has supuesto que era cierto porque alguien te lo dijo? ¿Se aplica en todos los casos? (Por ejemplo si piensas Soy un desastre cocinando , tal vez es cierto que los guisos te salen de pena, pero cuando se trata de hacer un postre eres la mejor. O era cierto antes pero ahora a veces te gusta y estás mejorando. O realmente no te interesa la cocina y te es indiferente ser o no buena en eso).

¿Qué te ha parecido el ejercicio?
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lunes, 5 de abril de 2010

La relación con el cuerpo

La relación con el cuerpo puede tener las características más inimaginables. Están las básicas y elementales: sentirse uno con el propio cuerpo, sentir que somos un cuerpo, sentir que el cuerpo es un simple instrumento que nos permite hacer las cosas, sentir que el cuerpo es un ancla o una cárcel qiue nos limita. Todas estas ideas las he escuchado de gente de carne y hueso con cuerpos de carne y hueso. 
Mi propia relación con el cuerpo, así como mi idea acerca del cuerpo han cambiado mucho y siguen cambiando. Una de las cosas que pienso es que el cuerpo es nosotros y por lo tanto habla de nosotros. Preguntarnos  ¿qué es mi cuerpo para mí? nos puede dar una idea no sólo de cómo entendemos el cuerpo, sino de cómo nos entendemos.

Te invito a hacer la experiencia: a tomar papel y lápiz y contestar lo más espontáneamente posible ¿qué es mi cuerpo para mí?
Luego puedes profundizar en detalles y honestidad, pero es importante tomar nota de la primera respuesta espontánea que surja.



Si quieres compartir qué te ha parecido esta experiencia puedes hacerlo a través de un comentario.

lunes, 15 de marzo de 2010

Pequeñas variaciones en lo cotidiano

Hay un gran conjunto de actividades cotidianas que son rutinarias. Las hacemos casi sin pensar y a veces sin darnos cuenta. La propuesta de introducir pequeñas modificaciones en este tipo de cosas invita a volver a poner atención en lo simple, lo diario, lo habitual.
Se trata de cambios diminutos, que todos podemos hacer, pero que implican otra actitud sobre aquello que, al menos hoy, dejará de ser rutinario porque decido observarlo, decido prestarle atención y decido cómo hacerlo. Experimentar un cambio, una variación , una diferencia en la forma, nos abre el horizonte a la posibilidad de lo nuevo o incluso a descubrir que preferimos nuetra forma habitual.

Ir al trabajo tomando otro camino que el de costumbre
Cenar una comida que no es frecuente
Improvisar a la hora de condimentar la ensalada
Alterar el orden en que nos duchamos (¿empezar por la cabeza, por los pies, por los hombros?)
Combinar la ropa en una forma en que nunca lo hacemos
Poner música cuando solemos ver la tele
Desayunar té en lugar de café. O café en lugar de fruta y yogur
Hacerlo en el bar en lugar de en casa, o en un bar distinto al habitual
Leer una página al despertar en lugar de hacerlo al acostarnos
Cambiar la emisión de radio

Da igual lo que sea. Lo interesante es decidir modificar una rutina. Al menos una vez y ver qué pasa.  Tal vez no pasa nada, nada más importante que recordarnos que podemos hacerlo de otra manera, aunque nos guste más ésta.
Si siempre hacemos lo mismo la posibilidad de encontrar nuevas experiencias está acotada.
A veces olvidamos que las rutinas las establecemos nosotros y por lo tanto nosotros tenemos la posibilidad de modificarlas, aunque sea con un cambio dimiuto.
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viernes, 5 de marzo de 2010

Deber o preferir

Cuántas veces nos decimos que debemos hacer ésto, o deberíamos actuar de tal manera. Este tipo de planteo puede parecer motivador, pero lleva asociada la presión del deber, de la obligación. Prueba experimentar la sensación que se siente cambiando deber por preferir. Cambiar "Debería levantarme más temprano" por "Sería preferible levantarme más temprano". O lo que fuera. Al reemplazar por preferir, estamos aceptando que si hacemos eso o sucede eso la situación sería mejor para nosotos, pero si no lo hacemos o si no sucede no es el fin del mundo, si no lo hacemos o si no sucede seguimos siendo personas dignas de amor.

jueves, 3 de septiembre de 2009

al caminar

Cuando caminas hacia un deseo, hacia la realización de un proyecto, hacia la oficina cada mañana, hacia la heladera/nevera/refrigerador o hacia la parada del autobús/micro/colectivo. ¿Cómo caminas?
Propuesta: observar cómo caminas. ¿Hacia donde miran tus ojos? ¿Cómo están los hombros: tensos o relajados? ¿Sientes que te sostiene la tierra cada vez que apoyas el pie? ¿Hacia donde se dirige tu mente?
Al observarnos nos conocemos más.